noviembre 27, 2006

Altazor.

Cada que leo Altazor encuentro algo, una frase o un estremecimiento nuevo, me encuentro a mí mismo distinto ante ese precipicio que se abre entre las páginas. Un deseo de volar disfrazado de acrofobia. Todo vértigo es para distraer nuestra atracción natural por el abismo. Altazor me abre los ojos ante una tierra también abierta, invitándome a saltar.


...He aquí la muerte que se acerca
Como la tierra al globo que cae...


Podría decir tantas cosas de este libro, decir que es todo un manifiesto de vida, que a mi ver es el punto clave de Vicente Huidobro, que la influencia de las vanguardias es notoria, principalmente por que en muchas ocasiones arremete contra ellas. Pero qué carajos!, realmente no me importa eso. Cuando uno lee Altazor no se piensa en esas cosas, las imágenes caen tan libres como el mismo personaje y de lleno en nosotros; al menos yo tengo que detenerme a tomar una cerveza, por que si no lo hago quién sabe lo que pasaría con tanto cielo ahí metido entre mis ojos.

...Y ahora mi paracaídas cae de sueño en sueño por los espacios de la muerte...


No hay tiempo que perder, dice Altazor en alguna parte y yo pienso que esa es la verdadera poesía, la que te grita la belleza de frente y sin dudar, la que te mata y luego te invita a renacer. Creemos un nuevo mundo dentro de la poesía, que las palabras sean otra cosa más una abstracción de lo concreto. No más, la poesía abre puertas o las crea, da golpes contra un muro hasta abrir una grieta. ¡La poesía es un atentado celeste!


…Mujer el mundo está amueblado por tus ojos…
…Te advierto que estamos cocidos a la misma estrella…


Altazor, Altazor, hombre, halcón, poeta y mago. Tú me enseñaste la facilidad de no morir, tú que sigues cayendo y gritando presagios, cayendo y ganando ligereza a cada verso, cayendo cada vez mas lentamente, tú desaparecerás antes de llegar al fondo pero no por eso dejarás de existir.


Página de Vicente Huidobro (¡Chequen los aforismos!)

Acá pueden leerse los 7 cantos de Altazor.

2 comentarios:

l i l i t h dijo...

totalmente de acuerdo contigo, la poesía que no te mueve y en el extremo que no te destruye para que te vuelvas a reconstruir no es poesía...

Delpi dijo...

Tienes razón, el Altazor es un pequeño vademécum para quien ose ebtregarse en él.
Es un poema con vida propia, el alma total del poeta que aún vive en ella. A la vez también es el alma de todo el que desea caer... De todo el que desea y prefiere crear su propia realidad.

Es por eso que el altazor hiela los huesos y a la vez abrasa con potencial de lágrimas. Es porque dentro de aquel poema podemos vernos a nosotros mismos en conceptos exactos. estan nuestras vidas reflejadas en él. Qué más valioso y atrayente que eso.