noviembre 16, 2006

Esto es Pórtico, bienvenido...

Mi nombre es Robinette Broadhead, pese a que soy varón a mi analista, a quién llamo Sigfrid von Schrink (aunque en realidad es una máquina y no tiene nombre), ésto le hace mucha gracia...

Los Heechee fueron un tipo de vida inteligente que existió millones de años antes de que el hombre poblara la tierra. Pórtico es una estación espacial abandonada por esta misteriosa especie en la hay además de vestigios, naves Heechee que funcionan a pesar del paso del tiempo y que pueden dejar de hacerlo en cualquier momento precisamente por el paso del tiempo. Por medio de las naves Heechee, los prospectores tenían acceso a cualquier cantidad de lugares desconocidos en inaccesibles para el hombre con el desarrollo tecnológico que tenían en los tiempos en los que se narra la historia.

Las actividades de los prospectores consistían en utilizar las naves Heechee para hacer exploraciones en busca de vestigios o en su caso, simplemente para hacer grabaciones de aspectos relevantes o irregulares en los viajes, por medio de las cuales se hacían investigaciones científicas.

Rob tuvo claro que quería ser pospector desde una edad muy temprana y la obra narra los sucesos relevantes su vida desde que supo sus aspiraciones; incluyendo la llegada a pórtico, sus relaciones personales y su falta de ánimo para tomar parte en los viajes hasta su regreso a la tierra.

Pohl utiliza el análisis siquiátrico al que se somete Rob para contar esta historia en la que además va develando poco a poco los traumas de que Rob es objeto. Da la impresión de que usa las fases o etapas de las que Sigmond Freud nos dio conocimiento y de que misteriosamente una máquina programada para este trabajo también relaciona todo con el sexo. De alguna manera la relación máquina-paciente trasciende más allá de lo que se puede esperar y en más de una ocasión Rob dice oír o sentir equivalentes a los suspiros, a las sonrisas y gestos humanos que cualquier siquiatra (humano) haría en una sesión; además Sigfrid dice poder interpretar de una forma completamente técnica las emociones humanas de las que Rob es víctima, lo cual por lo menos al día de hoy se me hace súmamente complicado, no imagino la cantidad de problemas que se presentarían para desarrollar un hardware que soportara una cantidad tan grande de flujo de datos como la que intercambian los neurotransmisores.

Pórtico es el primer libro de una serie de cuatro, el único que se puede obtener en México y además fue ganador de los premios Nebula de 1977 y Hugo y John W. Campbell Memorial de 1978, La única novela de ciencia ficción que se ha hecho acreedora a los tres premios hasta la fecha.

PORTICO
FREDERIK POHL
BYBLOS GRUPO EDITORIAL

1 comentario:

Prometeo dijo...

Siempre me ha gustado la ciencia ficcion, pero no habia oido de este titulo ¡Gracias! ¡a buscarlo!