¿qué es un libro? ¿por qué leer? ¿qué tienen ellos que nos hacen adictos a sus historias? ¿qué tienen ellos que nos hacen ser lo que somos?
septiembre 24, 2010
Mar de Fondo XIX
septiembre 23, 2010
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septiembre 21, 2010
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septiembre 20, 2010
Para que sepan de quién les hablo
septiembre 14, 2010
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septiembre 12, 2010
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septiembre 10, 2010
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septiembre 09, 2010
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septiembre 07, 2010
Mar de Fondo *
julio 07, 2010
Los detectives salvajes
Escrita por Roberto Bolaño, “Los detectives salvajes”, narra un intricado tejido de historias. Ulises Lima y Roberto Belano, personificaciones de la palabra “joven”, poetas y ocasionales traficantes de droga, son “narrados” por una multitud de personajes a lo largo de la novela.
Fundadores del movimiento “Real visceralista”, Ulises y Roberto, emprenden una búsqueda de una poeta: Cesárea Tinajero, como si de un animal en peligro de extinción se tratará. Sin embargo, la busqueda es forzada. Trashumantes de la ciudad de México, no siempre se topan con la mejor gente; Lima y Belano escapan hacia el desierto de Sonora, perseguidos de cerca por el padrote de Lupe, una prostituta adolescente a la cual ayudan a huir y acompañados por García Madero, miembro del grupo de los realvisceralistas.
La novela, narrada en primer persona, inicia con el diario de García Madero, encargado de dibujar el mundillo de los talleres y grupos literarios, los primeros esbozos de Belano y Lima, así como de otros personajes recurrentes en la narración. Esta primera parte se detiene cuando huyen en un Impala al desierto de Sonora.
La segunda parte, narrada por múltiples voces, exige del lector, una reconstrucción paciente del gran rompecabezas que es la novela. Bolaño, se descubre como un hábil escritor, capaz de dar voz a mujeres y hombres, jóvenes y viejos, cuerdos y locos, a cada personaje le obsequia un trozo de Belano y Lima, un fragmento que iran develando al lector poco a poco, con sus propias memorias, perspectivas y emociones.
Esta segunda parte, que se puede leer en forma azarosa, es la que le ha merecido la comparación con la gran “Rayuela” de Julio Cortázar. Es tambien esta segunda parte, la que lleva al lector a viajar por el mundo, en compañía de las sombras de los personajes. Las conclusiones que saca el lector de estas “entrevistas” dice más de sí mismo que de los personajes, develando la propia oscuridad.
La última parte, es la continuación de el diario de García Madero, el encuentro del animal esquivo que es la poesía y la maldición de los que la encuentran.
Desde el inicio, la novela no se anda por las ramas, esta es una novela acerca de literatura, se esconden –o no tanto- entre sus paginas Octavio Paz, Carlos Monsivais, y otros, retazos de escritores que hay en todos, revistas fallidas, poetas gastados, editores arruinados, escritores vendidos.Ya nadie lee poesía, es una sentencia que se escucha frecuentemente entre los escritores, el propio Bolaño tuvo que dejar de lado su poesía, para escribir una novela sobre poesía y sobrevivir.
“Los detectives salvajes” convierte al lector en el detective que debe resolver el acertijo final, la representación grafica, la ventana abierta que es la novela. Bolaño, entrega una novela, tejida por multiples voces, excepto, las de los personajes principales. Como la vida lo hace todo el tiempo, formamos historias a través de nuestras percepciones, dibujamos a las personas con nuestros recuerdos, con frases sueltas, con dias gastados, Bolaño, entrega una novela así, vida y poesía.
Leer más: http://nitezdu.com/2010/07/02/los-detectives-salvajes/#ixzz0t3laqTgA
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junio 20, 2010
La cita maldita
Los Sistemas, como decía Peguy, son sistemas de tranquilidad, queamamos porque nos sentamos sobre ellos. Es una forma de vivir tranquilos, a cubierto de los peligros y asechanzas del Caos, de la oscuridad, del misterio, del más allá.Son bastiones contra la angustia que se levanta apenas asomamos un poco lacabeza a esa tierra pavorosa. Nos refugiamos en los Sistemas, en las Iglesias, enlos Partidos, en las Ortodoxias, como chicos en las faldas de la madre. Son, ensuma, manifestaciones de cobardía.El hombre libre, el herético, el solitario, tiene que estar poseído de un valor casidemencial.
junio 03, 2010
poeta
marzo 23, 2010
Contra los Amantes
enero 15, 2010
Señales que precederán al fin del mundo
Estoy muerta, se dijo Makina cuando toas las cosas respingaron: un hombre cruzaba la calle a bastón, de súbito un quejido seco atravesó el asfalto, el hombre se quedó como a la espera de que le repitieran la pregunta y el suelo se abrió bajo sus pies: se tragó al hombre, y con él un auto y un perro, todo el oxígeno a su alrededor y hasta los gritos de los transeúntes. Estoy muerta, se dijo Makina y apenas lo había dicho, su cuerpo entero comenzó a resistir la sentencia y batió los pies desesperadamente hacia atrás, cada paso a un pie del deslave, hasta que el precipicio se definió en un círculo de perfección y Makina quedó a salvo.
Pinche ciudad ladina, se dijo, Siempre a punto de reinstalarse en el sótano.
Era la primera vez que le tocaba la locura telúrica.
Su madre,
No tenía ninguna razón para ir primero donde el señor Dobleú, pero un apuro de agua la condujo al vapor donde aquél se mantenía. Sentía la tierra hasta debajo de las uñas como si ella se hubiera ido por el hoyo.
El cobrador era un muchacho sanguíneo y orgulloso con quien Makina la había desgranado en una ocasión. Había sucedido de la manera torpe en que esas cosas suelen suceder; pero como los hombres, todos, están convencidos de que son buenísimos para ese brincoteo, y como había sido claro que con ella había brincado chueco, desde entonces el muchacho le bajaba los ojos cada que se la encontraba. Makina caminó despacito frente a él y él se asomó de su caseta de cobranza como para decirle No, no se puede, o más bien Usté no, usté no puede; con un ímpetu que le duró tres segundos porque ella no se detuvo y él no atinó a decirle ninguna de esas cosas y solo pudo levantar los ojos con autoridad cuando ella ya lo había pasado y se dirigía al turco.
El señor Dobleú era un espectáculo feliz de redondeces pálidas surcadas por venitas azules; el señor Dobleú se mantenía en la sala de calor húmedo. Las páginas del diario de la mañana estaban pegadas al azulejo y el señor Dobleú las iba pelando una por una conforme avanzaba en la lectura. Reparo en Makina sin sorpresa. Qué le hubo, dijo ¿Una chelita? Juega, dijo Makina. El señor Dobleú sacó una cerveza de una cubeta con yelos a sus pies, la destapó con la mano y se la pasó. Se empinaron la botella, ambos, hasta el fondo como si fuera un concurso. Luego disfrutaron en silencio la escaramuza entre el agua de fuera y la de adentro.
Señales que precederán al fin del mundo
Yuri Herrera, Periférica, 2009
enero 06, 2010
Las partículas elementales
Entre las historias del mundo que son posibles en un marco experimental determinado, algunas pueden reescribirse en la forma normalizada de Griffiths; se llaman entonces,historias coherentes de Griffiths, y en ellas es como si el mundo se compusiera de objetos aislados, dotados de propiedades intrínsecas y estables. No obstante, el número de historias coherentes de Griffiths que pueden reescribirse a partir de una serie de medidas es, por lo general, bastante superior a 1. Tú tienes conciencia de tu yo; esta conciencia te permite emitir una hipótesis: la historia que eres capaz de reconstruir a partir de tus propios recuerdos es una historia coherente, que justifica el principio de narración unívoca. Como individuo aislado, empeñado en existir durante cierto lapso, sometido a una ontología de objetos y propiedades, no te cabe la menor duda sobre este punto: se te puede asociar, necesariamente, una historia coherente de Griffiths. Esta hipótesis a priori te sirve para la vida real, pero no para el mundo de los sueños.
Michel Houellebecq, Las partículas Elementales, Anagrama, 2008, pág. 68.
febrero 12, 2009
25 Años sin Julio: se edita libro inédito

México, D. F.- De forma simultánea en Argentina y España aparecerá en mayo próximo un material que contiene cientos de páginas inéditas del escritor Julio Cortázar, en conmemoración del 25 aniversario de su muerte, ocurrida el 12 de febrero de 1984.
Los documentos fueron encontrados por la viuda del escritor argentino y un estudioso del autor de la novela revolucionaria “Rayuela” y, de acuerdo con el diario español “El país”, la obra que constará de 450 páginas llevará por nombre “Papeles inesperados” y recogerá 11 relatos nunca incluidos en obra alguna.
Este tesoro literario apareció el 23 de diciembre de 2006 en una cómoda que Aurora Bernárdez, viuda, albacea y heredera universal de Cortázar, y Carles Álvarez, estudioso del autor, a duras penas lograron abrir por la gran cantidad de papeles que contenía.
También aparecerá un capítulo inédito del “Libro de Manuel”, 11 nuevos episodios del personaje que protagonizó su obra “Un tal Lucas” -una especie de álter ego de Cortázar-, cuatro autoentrevistas y 13 poemas de su autoría inéditos.
En cuanto al capítulo inédito del “Libro de Manuel”, la hipótesis es que no fue incluido en el volumen “por redundante y por su alto contenido erótico”, aventura “El país”.
Julio Cortázar, prolífico escritor argentino que, sin duda, trató el tema de lo fantástico con gran agudeza y humor, también vivió en una constante lucha entre el recuerdo y el olvido de su patria, murió víctima de leucemia.
Aunque nació por accidente en Bruselas, Bélgica, el 26 de agosto de 1914, en donde su padre trabajaba como técnico en economía en la delegación comercial de la embajada de su país, Cortázar y su familia llegaron a Argentina en 1918 huyendo de la primera Guerra Mundial.
El futuro escritor pasó en la provincia argentina de Bánfield una infancia solitaria y bastante atormentada, marcada siempre por el abandono de su padre cuando él tenía apenas seis años.
Se graduó como maestro de escuela e inició estudios en la Universidad de Buenos Aires, los cuales tuvo que abandonar más tarde por razones económicas.
Fue entonces que trabajó como maestro en varias provincias de Argentina, sin embargo, por desavenencias con el gobierno peronista el escritor abandonó Argentina en una suerte de autoexilio.
Gracias a una beca del gobierno francés, se instaló en París para cursar estudios; en el país europeo sus primeros trabajos fueron la traducción de obras de los escritores estadounidenses Edgar Allan Poe y la francesa Marguerite Yourcenar.
Más tarde se desempeñó como traductor independiente de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en París, viajando constantemente dentro y fuera de Europa.
En 1938, bajo el seudónimo “Julio Denis”, publicó el libro de sonetos “Presencia”. En 1949 aparece su obra dramática “Los reyes” y apenas dos años después publica “Bestiario”, en el que se descubre el Cortázar deslumbrante por su fantasía y su revelación de mundos nuevos que irán enriqueciéndose en su obra futura.
Entre sus obras más importantes destacan: “Los premios” (1960), la novela “Rayuela” (1963), “62/Modelo para armar” (1968) y el “Libro de Manuel” (1973).
El refinamiento literario del escritor, sus lecturas casi inabarcables, su incesante fervor por la causa social, hacen de él una figura de deslumbrante riqueza, constituida por pasiones a veces encontradas, pero siempre asumidas con el mismo genuino ardor.
Cortázar siempre fue un fiel defensor de los movimientos revolucionarios, a través de numerosos artículos y conferencias. Tras el triunfo de la Revolución Cubana, Fidel Castro lo invitó a viajar a la isla, al igual que conoció de cerca el triunfo sandinista en Nicaragua, hecho sobre el cual escribió.
En una constante lucha entre el recuerdo y el olvido, puesto que deseaba recrear los detalles de su lejana patria, Julio Cortázar hizo a finales de 1983 su último viaje a Buenos Aires, donde fue recibido con fervor.
Hace 25 años, el 12 de febrero de 1984, el prolífico escritor murió en París, aquejado por la leucemia.
(Con información de Notimex)
febrero 08, 2009
Reportaje de Ocelote publicado en Milenio.
Reportaje publicado en Milenio.
I. Un preso
Joel es fotógrafo, tzeltal, uno de los tantos individuos sin nombre ni rostro que emigró de su lugar de origen (algún lugar selvático del sureste mexicano) con la esperanza de encontrar mejores oportunidades y condiciones que le permitieran no sólo sobrevivir, sino reclamar para si y para los suyos eso que el llama tierra, trabajo, educación, libertad y justicia.
Joel, indígena chiapaneco, consiguió hace ya varios años una beca en la escuela activa de fotografía gracias a Paula Haro y Lorenzo Haggerman, directores de La 68, Casa de Cultura Elena Poniatowska.
Como cualquier persona que radica en la Ciudad de México, es cauteloso, pero a diferencia del común ciudadano, Joel extrema precauciones, desconfía, apresura el paso, evita alzar la voz y su mirada observa detenida y velozmente todo cuanto lo rodea, pues dice que nunca faltan “orejas y ojos no gratos, molestos, pues”.
La cita en principio se acordó para las 4 de la tarde, pero una llamada la cambió para una hora después a la entrada de un comercio al sur de la ciudad. Una vez allí, el entrevistado sugirió cambiar de sitio y sin más explicaciones comenzamos a caminar, andando y desandando los pasos, hasta llegar a la Plaza San Jacinto, cerca del Centro de Coyoacán.
Su mirada es penetrante, sus rasgos de indígena tzeltal le dan un aire serio y duro, el de un hombre acostumbrado al trabajo intenso en una milpa, bajo el rayo del sol o una persistente lluvia selvática. Sus manos anchas y gastadas, fuertes, dan prueba de ello.
La única condición fue la de no hacer preguntas sobre el zapatismo y los zapatistas. Su única queja giró en torno a los periodistas tendenciosos que pretenden cambiar el sentido de las entrevistas para hacerle mala publicidad al zapatismo. Es por eso que decidió evitarlas.
Otro rasgo que comparte Joel con los que vivimos en la Ciudad de México, es el temor constante y la zozobra. El ciudadano promedio vive con miedo al asalto, al secuestro y a la extorsión; la situación de Joel, sin embargo, es ligeramente diferente, el sutil destello de temor que muestran sus ojos se debe a su pasado: estuvo en prisión injustamente.
Fue uno de los presuntos zapatistas presos hace unos 10 años, cuando el gobierno de Ernesto Zedillo torpemente trataba de legitimarse, poco tiempo después de que el diálogo entre la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA) y el EZLN se rompió.
Joel estuvo preso en el Centro de Readaptación Social de Almoloya de Juárez, las autoridades determinaron que su encarcelamiento se debía a la presunta relación con el Ejército Zapatista. Nunca tuvo cargo militar, nunca usó un nombre de batalla. Joel, a secas, evita preguntas y se limita a narrar su infancia en una comunidad indígena, a la que llegaron, a mediados de los ochentas, personas pertenecientes a una organización maoísta, posteriormente conocida como Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
A cuentagotas, el fotógrafo cuenta la importancia de la radio clandestina “Radio Venceremos”, misma que le mostró la realidad centroamericana y la lucha armada y la guerra civil en El Salvador. Fue en ese momento de su juventud, y con la voz del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que Joel comenzó a preocuparse por la situación social, económica y política de su comunidad.
Llegó al Distrito Federal para trabajar y estudiar. En la ciudad terminó la primaria y la secundaria y tomó cursos de fotografía. Salió de ella por el temor de ser detenido. En una casa de seguridad del EZ en Toluca fue sorprendido junto con otras personas y de allí lo trasladaron al Penal de Santiaguito, en Almoloya.
Cuauhtémoc Cárdenas e Irma Serrano (cuando era Senadora por el PRD) fueron sólo algunos de los personajes políticos que en su momento se preocuparon por los presos políticos, desgraciadamente ese tema se diluyó paulatinamente de la agenda política y quedó en el olvidó (reavivándose nuevamente tras el conflicto social en Atenco, con nuevos presos políticos y de conciencia).
En repetidas ocasiones Joel se detiene y pregunta si estoy grabando la conversación. El acuerdo de no grabar a menos de que el lo permita se cumple cabalmente y la charla con el presunto zapatista termina con la promesa de una futura entrevista con Salvador Morales Garibay, un alto rango en las filas del EZ, quien también fue encarcelado durante la pesquisa que el gobierno federal emprendió después del levantamiento armado en Chiapas.
Joel se considera a si mismo como un preso de conciencia, pero considera también que el ciudadano común, aquel ajeno a ideologías o a organizaciones, también lo es. Esto por el temor que la sociedad siente frente al gobierno, por la inseguridad, los secuestros, los asaltos y los ajustes de cuentas que a últimas fechas se han incrementado, afectando ya a civiles inocentes que han estado en el lugar y momento equivocados.
II. Todos los presos
El miedo es un mecanismo de supervivencia que nos permite evitar el peligro (o en ocasiones hacerle frente) y conservar en buen estado la integridad física y psicológica. Cuando esta sensación actúa como instinto natural, el efecto resulta positivo: el ser humano logra salir de situaciones potencialmente dañinas.
Cuando el miedo es utilizado como mecanismo de represión, este se convierte en violencia, y cuando ésta se usa para agredir a una agrupación colectiva desde la misma estructura política o económica para causar hambre, enfermedad o muerte, se convierte en violencia estructural. Como resultado, los mecanismos de supervivencia del ser humano dentro de una sociedad se atrofian al grado de vivir en un constante y malsano estado de alerta. Surgen entonces trastornos de ansiedad (en el plano psicológico) y descontento e ira (en el sociológico), por mencionar solo algunos de los efectos nocivos de la violencia y el miedo.
El caso de los presos políticos no dista mucho de la sociedad civil.Los primeros son privados de la libertad por un sistema de gobierno ineficiente que prefiere la imposición violenta de una autoridad obsoleta, que lejos de promover la impartición oportuna y objetiva de justicia y el bienestar común, otorga impunidad a servidores públicos en todos los niveles, y promueve la corrupción y el beneficio económico de un sector de élite dentro de la sociedad.
La segunda, es privada de la libertad de expresión y de las garantías individuales que el mismo derecho constitucional establece (de igualdad, de libertad, de propiedad y de seguridad jurídica). La sociedad se encuentra, entonces, presa por un gobierno torpe, incapaz de comprender sus necesidades, con un discurso bipolar que pregona “mano dura” contra la impunidad y la corrupción y que a la vez lanza un grito sumiso y confuso que aparenta pedir ayuda, olvidando que es el gobierno quien debe mostrar resultados y ofrecer ayuda, no pedirla.
Naomi Klein, autora de La doctrina del shock propone la tesis de que al igual que se pueden provocar estados de shock a nivel individual (se hacía con los enfermos mentales y se aplicó en el ámbito miltar para “ablandar” prisioneros), también es posible hacerlo a nivel general, bien sea aprovechando situaciones exógenas o bien provocándolas.
Klein menciona que “una sociedad en estado de shock admitirá la imposición de cambios y de normas mucho más fácilmente de lo que lo haría en condiciones normales”. Esta visión bien se puede aplicar a la sociedad mexicana, que vive en un permamente estado de conmoción, lo que, probablemente, la haga susceptible de ser secuestrada.
El autor o autores del secuestro, aunque difusos, aparecen en los encabezados y titulares de los medios de comunicación.
Sólo para hacer un breve recuento baste mencionar los siguientes datos: México ocupa el primer lugar en secuestros, tiene una larga historia de guerra sucia, y un alto índice de corrupción.
enero 31, 2009
Gris
Palabra que no puedo pronunciar sin que me llegue a la mente una vaga idea de tristeza.
Se supone que mi vida esta muy bien. ¿Cuál es la razón de la tristeza? ¿Por qué esa cara cuadrada?
Ahhh, la puta soledad.
Sal. Adelántate. No esperes por mí. Esto es cosa de todos los días.
Cuando la luna esté bien alta te alcanzaré.
Yo lo que quiero es que te diviertas, si tú lo haces yo también.
Los días grises son mis favoritos. Esa sensación de masoquismo.
Dolor. Cursi sentimiento que me embarga.
Después de la hora de la cena te espero en el balcón.
Que no te vea la abuela, ella siempre se preocupa por los dos.
A escondidas es mejor. Sombras. Viento. La luz enfermiza de la luna.
El misterio detrás de ese rostro bello. La locura detrás de esa sonrisa.
Las miradas detrás de esa ventana. Las manos justo en el lugar correcto.
La frágil frescura de la noche.
Sonrisa. Caricia que me alegra el día. ¿Por qué se quedó en mi mente si nunca la conocí?
Las ideas se fueron. Las hojas cayeron. Los cuerpos envejecieron.
Pero ella se quedó ahí. Tan fresca. Tan única. Tan mía.
Tan cerca que mi cuerpo quedó frío.
Tan frío que lo puedo transmitir.
Muy obvio el argumento de la vida.
Tan obvio que jamás lo descubrí.
Los días se hicieron largos y tranquilos.
Los ojos se cansaron de observar. La duda permaneció en su lugar.
La hora de la cena terminó. ¿Segura que vas a estar ahí?